Religión y creencias

Religión y creencias en la historia del feminismo

La religión siempre ha ocupado un lugar difícil y controvertido en la historia del feminismo. Las creencias religiosas se descartaron en gran medida de los relatos pioneros de la historia de la mujer, que tendían a considerar la religión como una fuente de ideología doméstica opresiva para las mujeres. Sin embargo, un conjunto cada vez mayor de trabajos históricos sobre el papel de la religión en la vida privada y el papel público de las mujeres ha llevado a reconocer la religión como un importante punto de partida para el activismo femenino.

En las últimas tres décadas, los estudiosos han prestado cada vez más atención a los papeles diferentes y particulares de las distintas culturas religiosas y confesionales en la configuración de la reforma política y la formación de movimientos organizados de mujeres. Esto incluye el surgimiento de nuevas formas esotéricas de religión a finales del siglo XIX, como la teosofía y el espiritismo, que ofrecieron formas alternativas de configurar la agencia de las mujeres y las relaciones entre los sexos. Igualmente importante ha sido el estudio de la relación histórica entre feminismo y laicismo y el papel del librepensamiento en la configuración del discurso y el activismo por los derechos de las mujeres. Una figura clave a este respecto es la feminista y pionera del control de la natalidad Annie Besant, que rechazó el cristianismo por el laicismo y acabó convirtiéndose a la teosofía, convirtiéndose en la segunda presidenta de la Sociedad Teosófica. Esta sección contiene una biografía temprana de Besant junto con colecciones de material de fuentes primarias sobre las mujeres y las creencias y las mujeres, la locura y el espiritualismo.

Uno de los trabajos críticos más importantes de esta sección es una colección histórica de ensayos sobre Women, Gender and Religious Cultures in Britain, 1800-1940 editada por Sue Morgan y Jaqueline de Vries. Las contribuciones consideran el papel de las mujeres en la creación de las modernas culturas británicas de creencias en relación con la vida familiar, las ideas y prácticas sexuales, el ministerio y las organizaciones misioneras, y las redes filantrópicas y de reforma política. El ensayo de de Vries considera la paradójica relación entre feminismo y religión en una serie de contextos históricamente específicos y muestra cómo las feministas del siglo XIX y principios del XX se inspiraron, reconfiguraron y rechazaron las diferentes culturas religiosas de las que formaban parte. La historia de Sandra Stanley Holton sobre las mujeres cuáqueras es también significativa por su amplia documentación sobre el lugar central que ocupan las redes de parentesco cuáqueras en las campañas por el sufragio femenino y la igualdad sexual en Gran Bretaña desde finales del siglo XVIII hasta principios del XX. Otras contribuciones de esta sección sitúan la relación entre feminismo y religión en un contexto transatlántico y europeo, además de británico.